Hay años que están repletos de momentos felices, hay otros que te brindan experiencias no muy agradables, a pesar de necesarias.
Luego, están los años que son verdaderas pruebas - encuentras personas y situaciones con las que tienes que lidiar, a pesar de no conseguir sacar ningún provecho - esos los llamo los "años perdidos", años que muchos de nosotros vivimos mucho más tiempo de lo que deberíamos o quisiéramos...
Y, por último, están los años de descubrimientos y aprendizaje. Años que te sirven para reflexionar, parar, observar, arreglar lo que estaba roto, explicar lo que no tenía explicación, y seguir adelante. Seguir adelante con tu mochila más llena pero, a la vez, mucho más ligera.
Este ha sido mi año, he conseguido explicar cosas que no tuvieron explicación durante más de 40 años. Este año es mi año cero, este año empieza HOY.