NocheEllos se acercan
Yo, inmóvil. En el sitio en el que llevo muchos años
Ellos se mueven, se retuercen, sudan, salivan, besan sus besos invasivos, brindan caricias incómodas, desprenden olores nauseabundos.
Las manos siempre frías, sin sangre, sin ritmo.
Mañana
Ellos finalmente se van
Entonces, yo resucito
Un poco más triste, un poco más débil, un poco más ansiosa, ¿cuánto menos mujer?
Corro.
Agua para ducha, sábanas, toallas, para todo lo que pueda tener algún rastro del desamor.
Café.
Olvido, olvido, olvido, olvido.
Tarde
Recordar que te marchabas después de besarme un beso suave, para no despertarme.
Que me deslizaba suavemente a tu lado de la cama para oler tu almohada con los ojos cerrados, y recostar mi cabeza justo donde la tenías tú.
Añorar tu olor impregnado en mi y evitar, al máximo, el agua para la ducha, sábanas, toallas, para todo lo que podía tener algún rastro del amor.
Esperarte inmóvil, en el sitio en el que llevo muchos años. Añorar.