No somos villanos, pero quizás no avisamos con suficiente antelación a los pocos incautos que cruzamos por el camino:
No luchéis con todas vuestras armas para llegar a un lugar que no es vuestro, ni jamás lo será.
Sois sombras, vivís en vuestro limbo y en nuestras efímeras fantasías.
Pero sois audaces, sois demasiado ambiciosos y muy poco intuitivos.
No entendéis que estáis muertos antes mismo de vuestra llegada, que anuncia, en si, una derrota y consecuente partida.
Pocos tenéis la humildad de permanecer en vuestro lugar, coger lo poco que es vuestro y deslumbraros ante la fuerza de un sentimiento que es lo que hay entre nosotros.
Vosotros, y lo sentimos mucho, sois relleno. Para su soledad y para mi lujuria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario