Se marchó hoy más un artista, pero no un artista cualquiera
Se marchó un artista de la vida, de esos tan escasos hoy en día
Desde Decameron (de Pasolini, claro) hasta el mejor (¿y más quijotesco?) Quijote
Artista tan artista que, anarquista, vivió según sus propias leyes
Si, claro que fumaba, bebía hasta emborracharse - cuando decía palabrotas y lo tanto que te amaba
Se marchó un artista de los que poco he visto en mi vida (¿habré visto alguno?)
Se marchó un artista que fue hasta las últimas consecuencias, que no tenía miedo a la vida, que echaba ganas a todo lo que hacía.
Se marchó el artista, el de pocos y cultivados amigos (¿hay otra forma de ser amigo?)
Se marchó el artista. Se quedan sus cuadros, un álbum de retratos con fotos analógicas de una boda muy lejana - pero a la vez tan cercana - 15 años no son nada.
Se marchó el amigo generoso, cariñoso como un gato (a veces entregado, a veces arisco)
Se marchó el artista, el amigo, el marido
Si, me dejas viuda, literalmente viuda, y sin poder haberte dicho adiós y lo importante que fuiste en mi vida y lo lindo que fuiste en la tuya.
Ve en paz, cariño, que en esta vida te has divertido, pero también has pasado lo tuyo, y siempre con la más bonita sonrisa en la cara.
¿Hoy? No te iré a ver en una caja, porque ya no estás. Lo que haré será beberme una cerveza en tu homenaje, volver a ver Decameron y recordarte sonriendo.
Adiós, cariño, harás falta, mucha falta por aquí-
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