viernes, 13 de agosto de 2021

Verano en Castilla

Quizás el verano sea la única estación que me obliga a salir del caparazón

El resto del año contemplo y vivo la vida del observador, desvivo, según el poeta.

En verano las casas están cerradas, se convierten en tumbas que abrigan seres ¿vivientes?

Las plantas se ponen mustias, la gata duerme donde haya un cristal más fresquito. Maúlla, desconcertada. Las persianas se quedan todo el día bajadas, un rayo de sol a lo lejos nos daría para un ensayo sobre ciegos

Dentro, el aire confinado de una noche entre ventiladores que, poco a poco, se convierte en una ola de plomo malholiente. Al fin del día, putrefacto. 

Mediados de agosto

El verano es la estación de las trevas para quien vive hacia adentro y depende de luz exterior 

En verano, dejo de intentar convertirme en mi

El verano me hace vivir en acción, toda la que no necesito 

El verano vale solo para el mar

Agua

En verano ando con piedras metidas en los bolsillos

El verano, en Castilla, es la ausencia de luz 

Y las trevas, ya las llevo yo. 




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